Me gusta sacar de cajas mentales
aquellos frutos verdes
que son mis pensamientos,
y empezar a airearlos a la hora sagrada
en que despunta la estrella de la mañana.
Me gusta la fluidez de ese momento
en que al oscuridad se transmuta en luz,
y se puede disfrutar de ese mundo post-parto,
ese que viene impregnado con sabores
y colores recién trazados.
Ah instantes danzantes
en que los sueños son palabras
y corresponde continuarlos
con un paseo del alma.
Salir a caminar es un mandato
de la aurora a lo mas profundo del alba,
para encontrar un árbol gigante
uno que se deje colgar en las ramas,
aquella multitud de pensamientos
y hechos bañados en palabras.
Cuanto viaje de sueños y fonemas hilvanados
marcan la vida del que comparte su mirada,
es un trabajo que se disfruta
aunque nos llene las ansias de aromas cansados…
Ninguna mirada fecunda mas esperanzas
que la mirada del que sentado espera
pescar minutos en el rio del que nunca para
y tan solo dibujar en el mañana
los pensamientos que serán aquellos frutos verdes
que estarán maduros en las altas ramas.
Alturas maquiavelicas que destilan al viento
los colores de la vida con que tiñe el tiempo,
mis pensamientos antes verdes y hoy tornasolados
Arbol de sueño, con tus fuertes ramas
ayudame a entregarle al mundo mis palabras
A ese mundo de mares y espumas,
y casas y suplicios y ruegos de hombrecitos,
que no aceptan mis miradas.
Regalales mis huertos inversos
cargados de locuras frugales;
a esa ciudad con sus habitantes,
esos que despotrican de mis trazos.
Los que jamas dejaré de pintar en lienzos
de esos que el señor del cielo
dejo metido entre montes, besos y mares.
Ya verán al final del tiempo,
humanitos inseguros y saltimbanquis
que si no paladean mis palabras
mi profecia se hará madera y carne,
pues cuando abandonen mis frutos
al torrente mineral del olvido,
mi legado estará mas vivo
y sus semillas germinaran
haciendo presente el futuro camino,
Venga a este mndo la mañana de arboles florecidos
que crecen en tumulto galopando al destino.
Aquellos señores de ramas fuertes
que sostendran mis futuros versos
aquellos señores verdes capaces de madurar
mis nuevos sueños…
Alfonso Carlos/2011, escribiendo mientras camino.









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